Y tú, ¿tienes un sueño?

Nuestros alumnos y alumnas, años tras año, pasan por la formación de Gastronomix con claros objetivos: conocerse a sí mismos, ver de que son capaces y pelear por el futuro que esperan. Este futuro tiene muchas formas, lugares y procesos hasta llegar a él. Sofía, por ejemplo, asegura que su sueño es montar un hotel.

Raúl y Sofía en Gastronomix

Ella tiene 16 años, estudia primero de Grado Medio de Cocina y nunca había profundizado hasta ahora en la hostelería. Tanto que ha descubierto que le gusta el servicio de sala. Preguntada por Gastronomix asegura que ya ha hecho «buenos amigos», que se lleva bien con los profesores y que ha aprendido «muchas recetas». ¿Cómo qué? le preguntamos: «He aprendido a que lo mío son los cafés, hablar con la gente, la sala en general», asegura.

Cristian en sala sirviendo el aperitivo a los comensales de la cantina

Su compañero de esta edición en Gastronomix salado es Raúl. Él también tiene 16 años, va a primer de Grado Medio y viene de estudiar la ESO. «Quería aprender más técnicas y tener más experiencia», explica a la pregunta de por qué se apuntó a la Escuela Gastronomix. Asegura que desde que está cursando con nosotros esta formación le van «mejor los exámenes», se le «hace más sencillo su curso» y que todo sea práctico le facilita los exámenes. «He aprendido como cortar y limpiar alcachofas, o a cocinar pollo al mole, por ejemplo, o usar la tinta e calamar para hacer arroz negro» indica, mientras se le aparecen más y más ideas en su cabeza. Como Sofía, confiesa que ha aprendido que le gusta sala y que se ha dado cuenta que el objetivo de ambas profesiones, la de cocinero o camarero, es «hacer feliz al cliente».

Meriam y Guille en panadería y pastelería, formación de Sweet Gastronomix

Nos vamos a Sweet Gastronomix de la mano de Meriam, que estudia segundo de Formación Profesional Básica. «Cuando me contaron el proyecto, ya tenía en mente apuntarme», afirma con una sonrisa en la cara. A sus 17 años ya tiene claro su futuro: «Toda mi familia está en hostelería y especialmente mi tía en Marruecos hace dulces, vi claro que era la forma de aprender más». Asegura que sus expectativas con el curso se están cumpliendo y que ha aprendido a trabajar en equipo, que «no siempre se tiene en mente». ¿Nos pones un ejemplo de receta que hayas aprendido a hacer aquí? «He aprendido a hacer cinnamon rollos o berlinas, que nunca había hecho», explica.

Al lado en la mesa de amasar está Guille. También con 17 años y estudiando FP básica, explica que «desde muy pequeño me ha gustado la cocina, siempre dije que quería ser cocinero en un restaurante, pero al crecer me ha empezado a llamar la panadería y la repostería». Asegura que al ver que este año recuperábamos la formación de Sweet, se dijo «esta es la mía». «Vemos cosas que antes no entendía cómo se hacían, como el pan sin gluten, por ejemplo». Lo que a Guille no le ha pillado por sorpresa es su gusto por trabajar en equipo porque ha estado en los Scouts. «Pero aquí se le da más responsabilidad: tiempos, recetas, etc», advierte.